viernes, 18 de marzo de 2016
¿Casas de Luz u Oscurana del Conocimiento?
Desiderátum Apureño.
Oscar Adolfo Alvarado.
Recientemente
hemos visto en el Estado Apure ciertas manifestaciones de los jóvenes
estudiantes, de algunos núcleos de universidades nacionales, solicitando diversos
requerimientos que van desde aspectos de infraestructura, pasando por
dotaciones hasta llegar al asunto del transporte interno o propio de cada
Institución académica. También han incorporado el propósito de cambiar los
actores que dirigen o regencian dichos recintos. Esto no es nada nuevo y
seguramente tampoco serán las últimas protestas o reclamos de las comunidades
universitarias desde dentro y hacia fuera de los espacios de clases.
Las
protestas o manifestaciones universitarias han sido y son muy comunes en los
países latinoamericanos y resto del mundo, así como también sucede que en la
mayoría de los casos de las disputas por el control del poder político los
estudiantes son protagonistas, algunos muy conscientes y otros ingenuamente o
manipulados, pero en definitiva han sido y seguirán siendo partícipes de la
dinámica político – social por Dos principales razones: Una porque son una
importante masa de seres humanos cuya actuación impacta la opinión en las
calles; y, la otra porque se supone que en la comunidad universitaria están los
más avezados actores de las comunidades, además que la natural rebeldía juvenil
es un “explosivo” manipulable, bastante útil y de muy bajo costo.
Tan cierta es la utilidad de los jóvenes universitarios en la querella
por el control político, que en cada espacio académico existen los movimientos estudiantiles
representantes o filiales de las organizaciones político-partidistas de las
distintas corrientes principales: Izquierda y Derecha, así como sus derivaciones
anarquistas regionales o locales. En definitiva son actores imberbes de cuya
masa se irán decantando y surgirán los liderazgos que luego estarán
sustituyendo a futuro los protagonistas actuales de la pugna gubernamental.
Viendo en retrospectiva general el caso venezolano podemos destacar las
luchas de la juventud patriótica contra la Colonia española, cuya figura
descollante fue Simón Bolívar, su Excelencia El Libertador; tiempo después la
resistencia contra la Dictadura y la muy recordada generación del 28; la Unión
Patriótica en la caída de Pérez Jiménez; la lucha armada de la década del 60 y
la juventud universitaria que acompañó al Comandante Chávez en 1992 y siguió
apoyándolo mucho tiempo después. Pero igualmente son protagonistas los que realizaron las violentas
protestas contra Chávez en su tiempo y más recientemente contra Nicolás Maduro,
quienes también son jóvenes y entre los cuales hay muchos estudiantes.
La
gran mayoría de las veces cuando las protestas universitarias surgen con mayor fuerza
y carga de violencia es porque hay cerca un proceso electoral o porque la
disputa por el control político se acrecienta, lo más lamentablemente es que en
nuestras universidades ha venido decayendo el nivel del debate político - ideológico,
particularmente porque pareciera que entre aquellas generaciones del pasado los
dirigentes de Izquierda y de Derecha se preparaban mejor y sus niveles
intelectuales exigían de más profundidad o erudición para la confrontación con
los adversarios, mientras que en el presente la imitación, el copiar y pegar,
el retuiteo y el reenvío por facebock de contenidos digitales, elaborados a tal
propósito, hacen inútil y superfluo el análisis situacional y la
caracterización objetiva de las realidades.
Ayer, el 21 de Junio de 1918, la Juventud Argentina de Córdoba se
dirigía en un manifiesto a los hombres libres de Sudamérica, exponiendo: “Las
universidades han sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta
de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y —lo que es peor
aún— el lugar donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron
la cátedra que las dictara.” hacían ellos referencia al exagerado carácter
clerical y refractario de la universidad en aquel entonces. Agregaban en el
mismo documento, puntualizando aquellos jóvenes del extremo Sur de nuestro
continente, algo que en este presente tiene mucha vigencia y que personalmente
recomiendo asumir a los jóvenes universitarios de Apure: “La única actitud silenciosa, que
cabe en un instituto de ciencia es la del que escucha una verdad o la del que
experimenta para crearla o comprobarla.” (…) “Si no existe una vinculación
espiritual entre el que enseña y el que aprende, toda enseñanza es hostil y por
consiguiente infecunda. Toda la educación es una larga obra de amor a los que
aprenden.”
Si bien ayer como hoy la juventud siempre debe elevar su voz de protesta
y reclamos cuando sienten o presumen que la casta dirigente intenta obscurecer
los espacios universitarios, la juventud también debe tener suficiente
conciencia para no autodestruirse permitiendo que su liderato tome decisiones
erróneas y actuaciones que impidan la difusión de la Luz en la casa destinada a
emitirla. Cerrar totalmente una universidad es amputar al debate o temerle
asumirlo, además de evitar que el pensamiento se exprese. Particularmente a los
que se dicen revolucionarios de izquierda, pero también para los adversarios de
la derecha recalcitrante, les dejo una frase reiterativa pero muy ilustrativa
del “Che” Guevara, quien decía: “O
nosotros somos capaces de destruir con argumentos las ideas contrarias, o
debemos dejar que se expresen. No es posible destruir ideas por la fuerza,
porque esto bloquea cualquier desarrollo libre de la inteligencia.”
jueves, 3 de marzo de 2016
CRISIS DE VALORES
Desiderátum Apureño.
Oscar Adolfo Alvarado.
Nuestro presente nacional está
signado por un conjunto de problemáticas y necesidades cuyos efectos sobre la
ciudadanía mantiene crispado el estado de ánimo en las grandes mayorías. La dificultad
de adquirir cómodamente bienes y servicio implica la ocupación de mucho tiempo
en la consecución de lo requerido, así como la carestía de los mismos genera
iracundia, porque cada expendedor fortuito le coloca a los productos el precio
que mejor le parece su particular albedrío del momento. En fin, estamos
imperativamente expuestos a ser víctimas de los nuevos mercachifles usureros
denominados bachaqueros, esa abominación social que de la noche a la mañana se
reprodujo exponencialmente para desgracia general de los venezolanos.
De tal realidad muchos
augures pretenden calificar el momento
como la peor crisis de la República y difundir la tesis del caos apocalíptico
que, a su colérico juicio, ameritaría convertir en carne molida todo mortal identificado
con el gobierno nacional de turno. Ese escenario toma mayor temperatura cuando
el común de los habitantes se entera por medios de comunicación masivos, de las
acciones corruptas cometidas por altos y medianos funcionarios públicos
–civiles, policiales o militares- enriqueciéndose a costa del sufrimiento de
los que deberían ser beneficiarios de las políticas públicas, es decir, el
pueblo venezolano.
En ese ambiente de ignominia o
corruptelas administrativas de unos cuantos, los interesados políticos inculpan
a “tirios y troyanos”, “Moros y Cristianos”, “justos y pecadores”, es decir, se
le acreditan las vagabunderías de unos pocos a la totalidad de quienes nada
tienen que ver en el o los asuntos. De tal manera que día a día, por eso del
aforismo que dice: “una mentira repetida cien veces se convierte en verdad”, el
malestar se multiplica trasmutando en odio visceral cuyos arbitrios dictaminan
la sentencia para los inocentes, quienes por cierto deberán cargar la culpa que
a otros corresponde.
En consecuencia de todas estas
realidades actuales los actores con aspiraciones de tomar espacios de gobierno,
dedican mucho tiempo a sus disertaciones anodinas donde apuntalan la tesis
interesada del gran caos, crisis aterradora y túnel sin salida. Nociones estas
que por carecer de sensatez, reflexión y cordura, además de estar inducidas por
el resentimiento y reconcomio, carecen de sustentación histórica aunque son
expuestas con petulancia argumental y engreimiento ilustrado.
Al respecto, como yo tampoco
puedo adjudicarme la propiedad y registro de la patente o licencia de las
verdades exclusivas, me permito recomendar a opositores y oficialistas, a ricos
y pobres, crédulos e incrédulos, blancos y negros, en fin a todos, la lectura
de un modesto ensayo titulado: Mensaje Sin Destino, cuyo autor es Mario Briceño
Iragorry, Trujillano, nacido
el 15 de septiembre de 1897 y fallecido en Caracas, el 6 de
junio de 1958, quien fue abogado, historiador, escritor, diplomático
y político venezolano cuyos restos fueron llevados al Panteón Nacional el 6 de marzo de
1991.
Ese trabajo fue escrito el 11 de Septiembre de 1950 (hace casi 66 años),
publicado en varias ediciones y está disponible gratuitamente en Internet (http://www.saber.ula.ve/ bitstream/123456789/30551/1/ articulo14.pdf).
En dicho ensayo dice algunas de estas cosas:
“(…) me duelo de que,
por carencia de un recto y provechoso sentido histórico de la venezolanidad,
hubiéramos preferentemente utilizado los recursos petroleros para satisfacer
bajos instintos orgiásticos, antes que dedicarlos a asegurar la permanencia
fecunda de lo venezolano, y ello después de haber olvidado ciertos compromisos
con la nación para mirar sólo a la zona de los intereses personales.” Esta cita
es demostrativa que el problema de las consecuencias negativas de la renta
petrolera no es nuevo y tampoco el peor momento. Más adelante puntualiza: “(…)
Pongo énfasis al decir que nuestro empeño de olvidar y de improvisar ha sido la
causa primordial de que el país no haya logrado la madurez que reclaman los
pueblos para sentirse señores de sí mismos.” Allí recalca una verdad
que todavía tiene vigencia catedrática y es una reflexión que hemos repetido
sin cesar, pero que muchos decisores embriagados de arrogancia nunca han
querido escuchar.
Estas Dos citas forman parte del prólogo
en la edición publicada en Septiembre de 1951, al adentrarse en el contenido
encontrarán expresiones que parecieran referirse al presente de nuestro país,
pero como este espacio no permite disertar una ponencia, dejo la recomendación
hecha de su lectura y me atrevo a insistir en asegurar que nuestra situación
actual es más una crisis de valores que una crisis económica, y por ello hago
mías las palabras de Iragorry para invitar a la sensatez de los análisis y
buscar el sendero de la tolerancia para resolver los asuntos que hoy nos
agobian a todos, así diremos como él: “Entonces podrá hablarse de concordia y
reconciliación cuando los venezolanos, sintiendo por suyos los méritos de los
otros venezolanos, consagren a la exaltación de sus valores la energía que
dedican, a la mutua destrucción, y cuando, sintiendo también por suyos los
yerros del vecino, se adelanten, no a pregonarlos complacidos, sino a colaborar
modestamente en la condigna enmienda.” (Santa
Rosa, Biruaca, 03/03/2016).
desiderátum_apure@yahoo.comlunes, 22 de febrero de 2016
Pescando en Río Revuelto.
Desiderátum Apureño.
Oscar
Adolfo Alvarado.
Desde hace cualquier tiempo se echó a correr en el pueblo que fue la
Villa de San Fernando del Paso Real de Apure, hoy sencillamente San Fernando de
Apure, un mito según el cual un fulano Fraile, por no sabemos específicamente
el motivo, maldijo a la ciudad capital y todo el territorio del Estado, a los
efectos que nunca progresaran sus habitantes y por consiguiente la región
tampoco. Así mismo en el barrio Casa de Zing, escuché a un coterráneo de muy
baja autoestima decir rimando: Apure pueblo nulo/ si Venezuela tuviese cuerpo/
Apure sería el… (censurado).
Como puede notarse, las palabras anteriores contienen implícitamente la
manifestación de inconformidad, decepción, desencanto y pesimismo, transmitido
a lo largo del tiempo por aquellos apureños quienes, aunque haciendo muchos
esfuerzos, sienten el infortunio de no poder ver la materialización de sus
aspiraciones personales y, además, vivir en la sempiterna desdicha porque el
desarrollo general socio-económico pareciera estrellarse en los límites de la
entidad territorial, es decir, negado a ingresar o ingresar por cuentagotas y
muy tardíamente.
Por otra parte vale expresar que somos muchísimos más los que no admitimos
sofismas, creencias baladíes, ni dogmas supersticiosos para justificar el
evidente atraso que, en sentido general, todavía mantiene al Estado Apure y su
gente entre los de menor desarrollo integral del país, incluso podemos asegurar
-con evidencia histórica- que en algunos aspectos ha retrocedido
sustancialmente. Pongo de ejemplo solo Dos casos: Transporte Aéreo y Salas de
Cine. Si bien los anteriores no son determinantes indicadores de desarrollo
económico y social, influyen directamente en aspectos demandados por la
cotidianidad ciudadana.
Sin embargo, también es necesario evidenciar que existen varios avances
que incorporan al Apure y los apureños en el escenario del acceso a bienes y
servicios, solo disponibles a muy escasa población hasta no hace muchos años;
tales como: infraestructura vial, electrificación, telefonía en sus distintas
modalidades, telemática, vivienda, universidades en los Municipios y maquinaria
agrícola, entre otros aspectos. Obviamente las demandas son todavía muy
cuantiosas y cada nuevo amanecer la población creciente aumenta las exigencias.
Pero cuando se acrecientan las dificultades sucede igualmente como cuando
en medio de la ribazón todo mundo quiere lanzar su atarraya y todo pescador desesperado
lanza el anzuelo, aunque el río se note revuelto. Eso más o menos es lo que
está sucediendo ahorita en Apure. Ocurre que a final de año deberían estarse
realizando las elecciones para Gobernador de Estado y los 7 Legisladores de la
región, razón por la cual se abrieron los apetitos donde cada “pescador”
prepara sus anzuelos y cada navegante trata de arrimar la embarcación para
donde presume está el cardumen.
Por el lado de los “patriotas”, coge fuerza la “operación caponera”, es decir, algo similar a lo que le pasó al
difunto Capitán “Puig”, denigraban a
las espaldas del susodicho atribuyéndole tal o cual extravío y corruptela, pero
enfrente de él mostrábanse amigables y hasta adulantes. Permanentemente
encendían la “motosierra verbal” para
“serrucharle” las extremidades inferiores, anunciando entre “susurros conspirativos” su inminente
renuncia por motivos de salud. En fin, ya se comienza a conformar entre esa especie
de nido de Alacranes, o cofradía de oportunistas, el “TOCONCA” (Todos Contra
Carrizalez); a tal efecto, comienzan a mostrarse en calles de pueblo, algunos sujetos
similares a los espantos de la sabana (en la oscurana, matorrales o recovecos)
y los otros al estilo de los pavos cortejando a las pavas (presumiendo del “plumaje”), mientras los más bellacos y pillos
apelan al sigilo de captar los cándidos promotores para en el oportuno momento
asomarse enteros.
Lo cierto es que la jauría al acecho se compone de fulanos quienes
ocuparon cargos partidistas, gubernamentales o parlamentarios, entre otros,
pero luego de haberse beneficiado en lo personal dejaron el pelero hace varias
lunas y soles, tiempo ese dedicado a sus asuntos particulares, sin mover al
menos una pajita para colaborar en las actividades y esfuerzos de los partidos
del GPPSB en los recientes y complejos procesos electorales. De allí entonces que
estos reaparecidos se incorporan a la lista de precandidatos “motu proprio” con aspiraciones a
Gobernador de Estado, nomina cuyos
guarismos pasan de la Docena, mientras que las pretensiones hacia los curules
legislativos se contabilizan como en los mercados al por mayor: por Gruesas.
En el caso de los “realistas” no
se sabe a ciencia cierta quién de los parlamentarios nacionales será el
portaestandarte, porque el Suplente Zuliano comenzó a echarle pajas a su
principal (el farmaceuta) anunciando la investigación sobre Dos plantas de
tratamiento de Agua Potable construidas en su gestión de Gobernador (2000 –
2004) pero que nunca funcionaron; los casos “santos” son: San Miguel de
Cunaviche y San Rafael de Atamaica. Entre tanto el Diputado principal trata de
asegurar la alianza con los salta talanquera en la frontera para venirse más
tranquilo a los Municipios del bajo territorio, donde la cosa está más peluda, porque
en la Capital ya mostró públicamente su capote de torero el sempiterno Alfaro
Ucero apureño, exponiendo que en esta “Corrida”
-entiéndase selección de candidatos- no aceptará los consensos para escoger a “la otra persona”, ni que a su consorte
la acusen de “cupular” o “cogollérica”; por tanto su exigencia -in pectore- es
ir a primarias donde Acción Democrática aspira “cortar” rabo y orejas; además
de las “patas” al musiú. Incluso
muchos dicen que en la mustia Casa Blanca de la Avenida Táchira de San Fernando,
se oye a diario la repetición de un fragmento de la canción de Illapu: “Ahí viene
montilla”… a dar la pelea.
Así pues que las cosas se tornan muy curiosas e interesantes en Apure, donde
aunque el verano se adelantó achicharrando la tierra llana y secando ríos,
caños, lagunas y esteros; hay muchos codiciosos de poder político, que no van a
esperar el invierno para comenzar a pescar en Ríos revueltos. Seguramente
piensan que, en este caso, vale mucho el refrán aquel de “quien madruga coge agua clara” y como en el agua es donde los peces
nadan, entonces tirando los anzuelos, atarrayas y chinchorros, con tiempo
adelantado, aunque sea una Arenca, o mejor una Guabina, enganchan… Aspiramos al
menos que en Junio o Julio -plena candela electoral- Lloverá bastante y luego
entonces los apureños veremos cuantos escamosos estarán en la fritanga. (Santa Rosa, Biruaca, 17/02/2016).
viernes, 12 de febrero de 2016
Los Bicentenarios y Nuestra Raigambre Apureña
10:02 a.m.
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Desiderátum Apureño.
Oscar
Adolfo Alvarado.
El insigne literato venezolano, Rómulo Gallegos, entre sus tantos
escritos sobre el llano decía: “Llanura venezolana,
propicia para el esfuerzo, como lo fue para la hazaña, tierra de horizontes
abiertos donde una raza buena ama, sufre y espera”. Por su parte Luís Alberto
Crespo, cautivado por el llano apureño afirmaba que: “No basta nacer en la Llanura. Es que no se nace en la llanura. Uno nace
llanura. Viene de ella o va hacia ella. Llamémosla destino para mejor
contemplar su abismo tendido. Para mejor sentirnos”. Pues bien, si el
espacio lo permitiera pudiéramos citar muchísimas frases similares, porque
precisamente nuestra tierra llana tiene ese encanto que atrae y cautiva a todo
aquel que llega desde otras latitudes y también para los que aquí nacimos
apreciando lo propio con la pasión del sentido de pertenencia e identidad
regional.
En cuanto a los llaneros o la gente del llano, no menores han sido los
halagos y reconocimientos, incluso desde su Excelencia El Libertador Simón
Bolívar, hasta los distintos y connotados historiadores han expresado honores y
distinciones a los hijos de esta pampa infinita y libertaria; las epopeyas aquí
sucedidas han sido objeto de estudios, elogios y glorificaciones; las Batallas
durante la guerra de independencia son referencia obligatoria en las escuelas
militares; y, las faenas del llano son objeto de admiración en las reseñas de
investigaciones antropológicas y culturales, es decir, resulta incompleto
hablar bien de Venezuela sin nombrar al llano y los llaneros. En consecuencia,
es responsabilidad de todos nosotros los apureños afianzar ese Patrimonio
Identitario y acrecentar el histórico legado inmortal que nos construyeron los
antecesores.
Al respecto decía el eminente historiador Mario Briceño Iragorry
(Introducción y Defensa de Nuestra Historia. 1980, p.19): “Para que la Patria sea la tierra feliz de nuestros hijos, debemos verla
y amarla como el grato legado de nuestros padres”. Pues bien, este año comienza
un período durante el cual cumplirán Doscientos años una serie de hechos
estadales memorables relacionados con la independencia nacional, que son de
singular importancia para la Divulgación Histórica Regional, arrancando el 16
de Febrero en el cual deberíamos enaltecer la memorable Batalla de Mata de La Miel, de aquel año 1816, y concluirá en Mayo
de 2021.
En concreto durante este 2016 se inicia la celebración sucesiva de
varios Bicentenarios, que incluyen, además de “Mata de la Miel”, la creación de
la República del Llano (Trinidad de Orichuna, 16 de Septiembre de 1816) y la
Batalla de “El Yagual” (8 de Octubre de 1816); en el 2017 serán los
Bicentenarios de la “Batalla de Mucuritas” (28 de Enero de 1817) y del
Reconocimiento de la Autoridad Suprema de “El Libertador” por José Antonio
Páez, Jefe del Ejército Llanero (El Yagual 25 de Junio de 1817). En 2018
conmemoraremos la Primera vez que Simón Bolívar
ingresa a tierras de Apure (24 de Enero 1818) para el primer encuentro con
José Antonio Páez en el Hato “Cañafístola”, (30 de Enero 1818); el mes
siguiente corresponde a “La Toma de Las
Flecheras” (San Fernando 6 de Febrero de 1818) y el tercer mes es la
efemérides del “Combate en el Negro” (Biruaca, 6 de Marzo de 1818); en 2019
serán Cuatro episodios: recodando el 16 de Enero cuando Bolívar y Páez se
reúnen en San Juan de Payara (Municipio Pedro Camejo) donde José Antonio Páez
es ascendido al Grado de General de División. Luego el 26 del mismo mes la
Batalla donde el Coronel Francisco Aramendi vence en San Fernando al Gral.
Miguel de La Torre. De allí será hasta el 2 de Abril que es el Bicentenario de
la Batalla de Queseras del Medio y el mes siguiente la Junta de Guerra, que el 23
de Mayo de 1819 decidió los destinos de América, en la Aldea del Setenta, hoy
Municipio Muñoz. El Período Bicentenario cierra con Dos eventos, uno por cada
año: La Liberación definitiva del Territorio apureño cuando la escuadra
Republicana vence a los Realistas cerca del pueblo de Apurito el 15 de Octubre
de 2020 y la Partida del General Páez con el Ejército de Llaneros desde
Achaguas, el 10 de Mayo de 2021, hacia el Campo de Carabobo, donde se
desarrolló (24/06/1821) la Batalla que determina la Independencia de Venezuela.
Para quienes hemos abrazado la pasión por los estudios históricos existe
la certeza que intentar una divulgación y celebración masiva de estos hechos
históricos es una tarea muy difícil de cumplir; no es porque no exista de
nuestra parte la voluntad y grandes ganas de hacerlo. Es porque objetivamente
no contamos con la posibilidad cierta de lograr lo que modestamente
quisiéramos. Sin embargo, desde Junio de 2015 estamos conformados en la
Comisión Regional para la Divulgación Histórica (ONG), actuando con recursos
personales y algunas modestísimas contribuciones, pues es lamentable que últimamente
a este tipo de actividades patrimoniales apenas se les presta importancia con fríos
y lúgubres actos protocolares, con la asistencia de rigor por parte de los
componentes militares, uno que otro funcionario público y la casi absoluta ausencia
del común del pueblo.
Es justo reconocer que el Gobernador de Apure conoció y se interesó en nuestras
propuestas, además prometió algunas obras de rehabilitación para sitios y
monumentos históricos de la región, cosas que aspiramos se materialicen
oportunamente. Sin embargo, no podemos dejar de expresar que muchos
funcionarios con capacidad decisoria creen que con un acto protocolar o
Sesiones Solemnes de cualquier órgano legislativo nacional, estadal o municipal
ante las figuras pétreas de sitios, monumentos y plazas, es suficiente para enaltecer
los hechos pretéritos de nuestra gesta independentista. Si bien eso es
necesario e importante, más importante, correcto, idóneo y necesario, es la divulgación
permanente, el estimulo al estudio, el desarrollo de programas de investigación
y difusión de Historia Regional y Local en todos los niveles del sistema
Bolivariano de educación, tanto como la publicación de obras y los debates académicos
acerca de los procesos sociales implícitos en cada hecho, sus causas, sus
consecuencias, los contextos históricos y geoespaciales contrastados con la
actualidad. Tales actividades multidisciplinarias si contribuyen a la
construcción y al afianzamiento de la memoria histórica de nuestro pueblo, lo
demás, el protocolo, es el cumplido y listo, sin efectos posteriores.
También entendemos a quienes ocupan responsabilidades decisorias porque la
dinámica de la coyuntura actual los somete y deja sin posibilidades de atender
otros asuntos, pero tampoco podemos negar que en varios casos no se delega o
contribuye en este tipo de iniciativas porque existe el celo y la mezquindad
política, elementos que obnubilan y ciegan las actuaciones de los hombres públicos,
muchos de los cuales viven en una especie de burbuja, aislados de la realidad
objetiva porque no se relacionan con el común de la gente, no llegan al
contacto directo con las colectividades del barrio o el caserío, sino que
reciben la información sesgada y timorata por parte de subalternos interesados,
así como también, de los infaltables adulantes convertidos en la mirada y
escucha del regente o dirigente, quien luego actúa erróneamente convencido de
estar haciéndolo genial.
Todo lo anterior lo recalcamos porque desde 1999 se le dio un impulso
muy importante a los estudios y la divulgación histórica en Venezuela gracias
al Presidente Hugo Chávez, apasionado estudioso y amante de la historia patria,
por desgracia él falleció y el actual se debate en un tormentoso mar de complejos
problemas económicos y políticos, que ocupan la casi totalidad de su tiempo.
Ello implica que difícilmente va a desplegar la mirada hacia Apure para estar
pendiente de la historia llanera como lo hacía el fallecido Comandante. En
consecuencia lo debemos hacer nosotros los interesados, los apureños, y por
ello desde esta tribuna de opinión llamo a sensibilizarnos colectivamente para
asumir este período de Bicentenarios de hechos regionales relacionados con la
Independencia Nacional, con gran entusiasmo y sin diferencias subalternas, contribuyendo
desde cualquier posición y condición social, étnica, filosófica o económica para
dignificar nuestra raigambre apureña, pues Apure y los Apureños aportamos mucho
para la independencia de Venezuela y varios países hermanos de este continente.
(Santa Rosa, Biruaca, 10/02/2016).
jueves, 28 de enero de 2016
El Peso de la Corrupción…
Desiderátum
Apureño.
Oscar
Adolfo Alvarado.
Sin duda que la actual situación económica
de nuestro país tiene sus efectos más severos hacia los sectores populares, es
decir, la gente pobre del campo y la ciudad. Son ellos quienes más sufren las
consecuencias de la perversidad del acaparamiento, la escasez y el contrabando
de extracción, que a su vez inducen carestía, especulación e inflación; eso lo
sabe hasta el más ingenuo y con tal afirmación no estamos descubriendo la forma
de entibiar el agua. Sin embargo, todos esos fenómenos han tratado de ser
combatidos infructuosamente por las distintas instancias de gobierno, desde la
administración nacional, pasando por las regiones y Municipios, hasta las
organizaciones comunales, han intentado y ensayado cualquier método para hacer
llegar los alimentos e insumos generales a la población pero no han logrado
resolver sustancialmente el problema, lo cual ocasionó la obvia crispación
general de ánimos y produjo el pasado 6 de Diciembre, una pesada derrota
política al gobierno.
La mayoría de la población desea que pueda
ser resuelto el problema del acceso a los alimentos e insumos generales,
incluyendo las medicinas que son muy necesarias, pero aunque el Gobierno hace
los máximos esfuerzos por importarlos y aumentar la producción nacional, cuando
todo ello entra en las cadenas de distribución se desaparece un importante
porcentaje y la dificultad parece agudizarse. Obviamente que todo el asunto
tiene un trasfondo político y se enmarca dentro del ataque sistemático y
multifacético que existe contra Venezuela por parte de las naciones que
controlan el sistema financiero internacional, particularmente los precios del
petróleo, con los norteamericanos a la cabeza, quienes necesitan derrocar al
gobierno venezolano para regresar cómodamente con sus empresas transnacionales
a apoderarse de la importante renta petrolera que nuestro país puede generar,
la cual hoy han logrado mermar haciendo caer estrepitosamente el valor del
crudo para que el ejecutivo venezolano no tenga los recursos que permitan
paliar la crisis económica y sus consecuencias sociales y políticas.
En tales circunstancias los economistas
exponen las mil y una causas, así como exteriorizan igual cantidad de posibles
soluciones, entre las cuales los más extremistas incluyen condenar al
Presidente, su Gabinete, los Gobernadores y Alcaldes a la Guillotina. Sin
embargo; si bien es cierto todo lo anterior, no menos cierto es que todo el
problema tiene un elemento interno de mucho peso y de difícil levante por lo
extendido que se hizo, me refiero a la corrupción, esa abominación que se
convirtió en epidemia y de corrupción administrativa degeneró en corrupción
generalizada. Es impresionante como centenares de funcionarios y personas
comunes se nutren de las corruptelas y hasta se atreven a esgrimir su derecho a
cometerla porque un superior lo hace, es decir, justifican el delito como legal
con el pretexto que su jefe o un gobernante lo está haciendo. Algo así como
aquella desgraciada frase que una vez escuché: “Los adecos son mejores porque
roban y dejan robar”, vaya usted a saber tamaño descaro.
Es realmente indignante como algunos
funcionarios de la administración pública, incluyendo Policías, Guardias
Nacionales, funcionarios de organismos de inteligencia y seguridad de Estado,
oficialidad militar y hasta soldados, se dedican a la corrupción en sus
múltiples circunstancias, desde la muy conocida matraca callejera o de
alcabalas en carretera, pasando por el acaparamiento y posterior venta
especulativa, hasta los que dirigen el gigantesco y lucrativo contrabando de
extracción, que continúa desangrando al país por todas las fronteras terrestres
y marítimas, sin excepción.
La multitud afectada y encolerizada nos reclama
a quienes de alguna u otra forma tenemos responsabilidades gubernamentales, sin
embargo, los que por el nivel que ocupamos no tenemos posibilidad de tomar
medidas y algunas veces ni siquiera podemos exponer nuestras inquietudes ante
los decisores o sencillamente nos toman por sonsos, tomamos la alternativa de
elevar la voz en sentido general, a ver si llega ante quienes tienen el nivel
de asumir y ejecutar las acciones resolutivas. De allí que afirmamos
categóricamente que gran parte de la culpa de esta escasez y especulación de
productos alimenticios, insumos generales y medicinas, está en la exagerada
corrupción de muchos funcionarios públicos administrativos y cuantiosos
uniformados, quienes prevalidos de los uniformes y las armas que portan, conforman
con los primeros una entente perniciosa que mantiene en zozobra a la ciudadanía
y anula cualquier acción del gobierno -en sus distintos niveles- para resolver
los problemas y mejorar el estado de bienestar de los venezolanos. Por tanto,
si no se actúa contra tan pesado fardo, la anarquía tomará fuerza y no es de
extrañar el retorno de episodios similares al final de Febrero de 1989, aunque
para algunos les resulte una exageración lo que decimos. (Santa
Rosa, Biruaca, 28/01/2016). desiderátum_apure@yahoo.com
jueves, 21 de enero de 2016
¡Entre Ñángaras, te veas…!
4:47 p.m.
No hay comentarios
Oscar
Adolfo Alvarado.
Dedicado al Abuelo Socialdemócrata, con funciones de Concejal Híbrido TUPAMUD en el Municipio
Biruaca.
Cualquier parecido con la realidad es mera “causalidad” (Causa,
origen, principio, en virtud de la cual se producen efectos.)
En un trabajo publicado el 22 de Febrero
del año 2007 (hace casi 9 años), titulado “Ñangaras”, le daba
respuesta a unos ignaros adversarios políticos, quienes creyendo insultar a los
militantes del PCV, erróneamente utilizaban esa etiqueta para calificar peyorativamente
a los irreductibles marxistas - leninistas que hacíamos vida activa en el
escenario partidista regional, algunos de los cuales hoy conservamos la misma
línea, mientras que otros saltaron la talanquera cual venados gruñidos por León
sabanero… Ahora resulta y nos hemos enterado, que aunque el “profesor Google”
está disponible permanentemente hasta en cualquier aparatico móvil de
comunicación, todavía persisten los necios que se resisten a instruirse, a
pesar de tener adjudicados títulos universitarios con los cuales vociferan
poseer conocimientos que no son tales. Es algo así como lo que decían o dicen
nuestras abuelas: -“Pasaron por la universidad pero la universidad no pasó
por ellos”, de lo cual se deduce que ese tipo de profesionales son de los
egresados con la “Mención Chuleta”, una calificación que se
otorga en calidad de “horrorífica”… lo dije bien: “Horrorífica” derivada de
HORROR y no Honorífica dignamente devenida de HONOR.
Pues bien, el que se mete a la diatriba
política debe tener argumentos para rebatir al adversario, porque si no los
tiene cuando intenta confrontar con palabras al otro suele hacer el ridículo, o
cuando menos intentará manipular a los sonsos oyentes para que lo alaben o
aplaudan adulantemente. Sería por eso que Phillip Dick decía: “El instrumento básico para la manipulación de la
realidad es la manipulación de las palabras. Si tú puedes controlar el
significado de las palabras puedes controlar a la gente que utiliza esas
palabras.” vayamos al grano entonces:
“En la Década (del 60 del Siglo XX) se
puso en Venezuela muy de moda la palabra “Ñángaras”, con ello se
etiquetaba, nombraba o identificaba a quienes tenían militancia de Izquierda, particularmente
a los comunistas. Resultaba entonces que los cuerpos represivos, así como los
dirigentes de la derecha, no dudaban en etiquetar o “marcar” a cualquier
persona de carácter contestatario, quien bajo un razonamiento científico social
criticara la acción de los gobiernos de entonces.
Para las décadas de los 70, 80 y 90 las
protestas populares y estudiantiles continuaban siendo dirigidas por los
militantes de Izquierda, particularmente los militantes del PCV, MIR, MEP, Liga
Socialista, MAS, Bandera Roja, Tercer Camino y muchas otras organizaciones, quienes
pregonaban el Socialismo como único modo de producción capaz de resolver las
injusticias y desigualdades sociales. Obviamente la contraparte, es decir, (…) la
derecha socialdemócrata o socialcristiana odiaban a “esa chusma” de “tierruos”
que amenazaban con quitarles el poder político para gobernar junto al pueblo. (…)
Ahora resulta que esa sociedad parte del triste pasado, hoy amenaza con
restaurarse porque muchos de esos zorros y camaleones, cambiados de ropaje,
durante un tiempo hicieron lo mismo del ayer pero en los años que van del actual
Siglo.
Muchos de los que nacimos en la década del
60, y en la del 70 ingresamos a la
Izquierda venezolana, incorporándonos a la combativa Juventud
Comunista pagamos nuestro sarampión revolucionario, propio de esa etapa juvenil
cuando fuimos formados en la filosofía de Marx y Lenin; luego en las
universidades y en la Escuela
de Cuadros Ho Chi Min del PCV, adquirimos el conocimiento del método científico
con el Materialismo Histórico y el Dialéctico para abordar la comprensión de la
evolución de la sociedad. Largas jornadas de lectura, estudio, debate y
confrontación nos hizo tener una visión distinta del mundo y su desarrollo. La
primera consecuencia fue que en nuestras familias tradicionales se nos trataba
como “una vaina rara” o una especie de “anticristo” por andar
hablando de filosofía materialista. Casi llegamos a ser desterrados de aquellos
hogares donde “adeco era adeco hasta la muerte” o el otro bando: copeianos
verdecitos hasta la médula. Fueron tiempos muy difíciles pero la firmeza y la
constancia sumadas al estudio permanente y la lucha consecuente junto a los
desposeídos fueron el crisol que mantuvo una inalterable convicción de avanzar,
allanando los riscos del camino con la certeza que algún día se lograría la
toma del poder político por parte del pueblo humilde. Por eso es que nos
llamaban “Ñangaras”, es decir, revolucionarios socialistas, rebeldes,
pertinaces, en fin, irreductibles.
Hoy día, en nuestra Venezuela Bolivariana,
los Ñangaras que quedamos de aquel entonces, estamos claritos que aquí no
existe Socialismo, que se han cometido muchos errores, que hay gente levantando
banderas de revolución solo para el circo, el teatro y la tramoya; sin embargo,
nosotros no hemos dejado de presentar nuestros argumentos y convicciones
propias defendiendo a la par las importantes conquistas y avances que han
permitido un elevado nivel de inclusión social, reconocido incluso por
importantes organismos internacionales, así como de grandes logros materiales,
entre los cuales la vivienda se destaca, hechos admitidos hasta por los actores
más recalcitrantes de la actual derecha venezolana.
Así pues que quien pretenda insultar a un
comunista etiquetándolo de ñángara, no está más que salivando hacia arriba sin
percatarse de la babaza que retorna a su cara. También debemos hacer honor a la
verdad y advertir que no todo aquel que se identifique como comunista lo es, ni
tampoco que ser comunista es sinónimo de perfección humana, eso sería una
concepción para incautos. Toda persona tiene virtudes y también defectos; y en
cualquier organización encontraremos gente muy talentosa y unos cuantos
muérganos también. En consecuencia, quien quiera hacer activismo político
sensata y democráticamente, debe tener cuenta de que por cada palabra que
exprese tendrá unos cientos que lo refuten o contradigan, si no entiende eso
puede terminar cataléptico de una calentura, preso por tornarse violento o lo
más grave, difunto por enfrentarse a otro loco igual de agresivo.
Así que como colofón, lo que modestamente
recomiendo a los interesados en la diatriba política de altura, no la de
albañales, es que si quieren debatir con equilibrio que al menos se tomen una
racioncita de buen humor, que revisen historia política, cultura general y cuiden
del correcto uso de la lengua, pues lo contrario sería la viva
manifestación de envidia para con los demás actores partidistas; y eso resulta
en que, al decir del filósofo alemán Arthur Schopenhauer(1788-1860):
“La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su
constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se
aburren.” Santa Rosa, Biruaca20/01/2016. desideratum_apure@ yahoo.com
viernes, 15 de enero de 2016
Atollados…
Desiderátum Apureño.
Oscar Adolfo Alvarado.
Pues bien, como la vida de todo terrícola transcurre arrancando desde el
espacio vital del nacer y concluye en el fallecer, no hay duda que en el camino
siempre nos encontraremos vías muy expeditas para avanzar, así como también
dificultades que nos detienen e incluso algunas veces retrocedemos en lo transitado,
lo cual configura la experiencia que sirve de conocimiento y nos alerta para
dar los pasos futuros con mayor atención y acierto, además a su vez permite
convertirnos en “baquianos” para
contribuir a abrirle el camino más expedito a nuestros sucesores. Sin embargo,
en ese viaje existencial hay mucha gente porfiada, quienes se empeñan en irse
por otros atajos y terminan “atollados”…
si atollados en el tiempo, la desidia
y el atraso socio-cultural.
Si nosotros los apureños todos, sin excepción, nos detenemos un instante
a valorar hasta que nivel hemos logrado incorporarnos al progreso general de la
sociedad nacional, latinoamericana y mundial, no tengo dudas que determinaremos
estar “atollados”, cada cual a su
modo y con sus personales actitudes lógicamente, pero en sentido general las
causas son comunes y las encontraremos la mayor de las veces en los demás, por
esa conducta humana que nos hace tan difícil admitir los errores o culpas
propias y tan fácil asumir el rol de Pilatos
en cuanto a la sentencia mortal a Jesús el de Nazareth.
Así pues que admitir que estamos “atollados”
en el atraso no es exagerar que todavía somos como aquellos trogloditas o
primitivos habitantes de las cavernas (donde existían éstas claro está), pero
al comparar nuestras ciudades con otras latitudes, la Capital del Estado y las
de los Municipios junto con el comportamiento socio-cultural, la duda se
despeja y la verdad nos impacta con la fuerza de los hechos.
Sin alejarnos hacia la periferia de la ciudad y constatar lo dicho,
podemos pasearnos por el centro de la ciudad de San Fernando, la otrora llamada
ciudad de la esperanza, para observar el deprimente paisaje de basura a cada
centímetro; ventorrillos de comidas cuyos dependientes son la viva imagen de un
mal mecánico (por lo inmundo de la vestimenta) y los alimentos expuestos al
ambiente como para aderezarlos con la tierra que pulula al aire; barberos de
plaza o acera que dejan al viento la tarea de “barrer” el pelambre; autolavados viales que inundan calles y
avenidas contribuyendo a su destrucción; fruterías itinerantes que ocupan
lugares de mayor tránsito peatonal y consecuentemente las conchas de cambures que,
lanzadas al suelo, son la asegurada caída de… nalgas para un desprevenido transeúnte;
parques infantiles que son destruidos por adultos borrachos o irresponsables;
chatarras automotores convertidas en transporte urbano, con la opción de
fumigadoras por el volumen de humo que expelen; perros realengos y sarnosos que
dejan sus deposiciones por doquier, con tan mala suerte que se van adheridas a
nuestros zapatos y cuando llegamos al trabajo o la casa en vez del común saludo,
nos reciben con un espantoso ¡FOOOOSS!; en fin, en nuestras
ciudades la anarquía es lúgubre mientras que la actitud citadina sofoca y
angustia.
Insisto, más fácil resulta echarle las culpas a los demás que admitir
las propias falencias; la problemática es de larga data y cada vez se agudiza
mucho más por aquello del aforismo popular: “quien se pone adelante es para que lo sigan”. Las autoridades a
quienes les compete actuar en cada aspecto se distraen entre la cháchara y sus
particulares intereses, mientras que cada cual se antoja de materializar su “Derecho al trabajo” ocupando los
espacios públicos y empeorando el caos urbano.
Si seguimos en este ritmo de comportamiento socio-cultural continuaremos
atollados en medio de la anarquía, la desidia y el atraso general de nuestra
región. Pues es muy difícil que una sociedad mejore sus condiciones materiales
de vida colectiva si sus individualidades no mejoran la actitud y
comportamiento social para con los similares.
(Santa Rosa, Biruaca, 14/01/2016). desiderátum_apure@yahoo.com
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