viernes, 3 de febrero de 2017
Discurso Alusivo a la Conmemoración del Bicentenario del Natalicio de Ezequiel Zamora.
9:30 a.m.
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Discurso Alusivo a la Conmemoración del Bicentenario del
Natalicio de Ezequiel Zamora, pronunciado por el Licdo. Oscar Adolfo Alvarado,
Coordinador Estadal de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio, en ocasión del
Acto del 01 de Febrero de 2017, enfrente del Vicerrectorado de la UNELLEZ
Apure.
Apreciados Compatriotas de nuestra Ciudad
Capital del Estado, amigos invitados de las regiones vecinas, Fraternos
Compañeros de lucha que integran la Milicia Bolivariana de Venezuela, aquí
presentes, Camaradas todos. En la tarde de Ayer fui contactado vía telefónica
por los compañeros de la Milicia Bolivariana, particularmente por su
Comandante, quien conoce de nuestro quehacer y pasión por la historia, para
invitarme a que disertara unas palabras en ocasión del Acto que ahora
desarrollamos, la celebración en toda Venezuela del Bicentenario del Natalicio de
Ezequiel Zamora. Le decía yo que por razones de tiempo me resultaba
difícil preparar un Discurso como suele hacerse para ocasiones tan
significativas y de tanta relevancia, como lo es este hecho histórico que nos
ocupa. Sin embargo, acepté con la advertencia que sería una alocución breve y
porque además estoy muy interesado en mirar por la televisión los actos
centrales que se realizarán en la Capital de la República, ahora más tarde.
En consecuencia entonces, estimados
compañeros, me propuse cumplir con este compromiso adquirido de la siguiente
forma: Voy a referirme la primera parte de la intervención con la lectura -In
Extenso- del trabajo de nuestro fraterno amigo y gran intelectual
venezolano, historiador para más señas, Pedro Calzadilla, Presidente del Centro
Nacional de Historia. Trabajo este que escrito con una capacidad de síntesis
especial, ha sido dado a conocer en el Portal Digital del CNH y que por su
estructura y contenido no tengo ninguna duda es de enorme provecho y compresión
para quien acceda a ese escrito. Además que como integrante de la Red de
Historia, Memoria y Patrimonio, tengo el grato deber de divulgarlo lo más
posible. La Segunda parte de mi intervención si es de mi autoría.
El
trabajo de Pedro Calzadilla, titulado: “Zamora;
Una Vida Revolucionaria al Servicio del Pueblo.” dice así:
“Ezequiel
Zamora fue figura destacada de las luchas sociales de mediados del siglo XIX,
y tuvo una actuación primordial en la primera fase de la llamada Guerra Federal
(1859-1863). Protagonista de los más grandes acontecimientos de la Venezuela
de su época, se ganó el respeto, la estima y la adhesión del pueblo por sus
ideas revolucionarias de igualdad y por sus dotes de carismático jefe militar.
Al grito de ¡Tierra y hombres libres! y ¡Horror a la oligarquía!, pasó a
convertirse en una verdadera pesadilla para las élites criollas. Desde su
muerte, el recuerdo de sus ideas y acciones constituyen un símbolo preciado
para los “pobres de la tierra”, en su lucha por la igualdad, la libertad y la
justicia.
El General del Pueblo Soberano, como lo llamó el pueblo desposeído
que lo siguió y admiró, nació el 1° de febrero de 1817, en el pueblo de Cúa, en
el actual Estado Miranda, en plena guerra de independencia, en el seno de una
familia blanca de pocos bienes de fortuna. Su inclinación revolucionaria tuvo
antecedentes familiares. Su madre Paula Correa y su padre Alejandro Zamora,
participaron activamente en la causa independentista. De hecho, su padre
murió luchando en las filas de los ejércitos libertadores en 1821.
SUS IDEAS Y VALORES
El joven Ezequiel completó los estudios en la escuela primaria,
mas los pensamientos de su juventud, sus valores y su formación serán
completados por los eventos e ideas revolucionarias que se discuten en América
y Europa. Especial interés tuvieron para él las teorías de los llamados utopistas,
cuyas ideas y noticias intercambiaba con parientes y amigos, sobre todo, con
su cuñado Juan Casper.
Casper, un italiano casado con su hermana mayor Carlota, le
brindó apoyo y protección a Ezequiel al morir su padre.
PULPERO Y DIVULGADOR POLÍTICO
Hacia 1840, instalado en
Villa de Cura, Ezequiel Zamora ya es un respetado pulpero y comerciante de
ganadería. Es entusiasta partidario de las ideas liberales y vigoroso publicista del periódico El Venezolano, órgano
del Partido Liberal, que se oponía a la oligarquía conservadora que gobernaba
el país. Su actividad en favor de la pedagogía política del pueblo lo lleva en
1842 a engrosar las filas del partido Liberal y a convertirse en su dirigente
principal en Villa de Cura y las regiones aledañas. Las ideas que voceaba
Antonio Leocadio Guzmán, editor de aquel célebre periódico, encontraron en el
joven Zamora un divulgador esforzado de la igualdad y la lucha contra la
oligarquía. Desde su pulpería traduce el catecismo liberal en lecciones
concretas y aplicadas a la realidad de los campesinos pobres, quienes de inmediato
se identifican con su prédica honesta y elocuente.
GENERAL DE LA CAUSA POPULAR
En
1846 se evidenciaron enormes contradicciones entre las élites políticas y
económicas y las masas desposeídas que aguardaban todavía las mejoras
prometidas por la independencia. El general Zamora, acompañado de otros
líderes locales, se puso al frente de una rebelión bajo las consignas del
liberalismo más radical de entonces.
En
Guambra, en septiembre de 1846, y bajo las consignas de ¡Respeto a los campesinos!
y ¡Desaparición de los godos!, lanzó un llamado a las armas, que obtuvo un
importante respaldo de los humildes. Sus proclamas las firma como General del
Pueblo Soberano. Así estalla la Insurrección Campesina de 1846 y 1847, con la
aspiración de acabar con el gobierno conservador que arremetía contra los
pobres y los campesinos.
Este
movimiento alcanzará éxitos militares importantes, pero será derrotado en
breve. Zamora es capturado en marzo de 1847, juzgado y sentenciado a muerte. Se
fuga de la cárcel y luego, producida la ruptura entre el presidente osé Tadeo
Monagas y el caudillo José Antonio Páez, es indultado e incorporado al
ejército monaguista.
Comienza
entonces una nueva etapa de su vida. Desarrolla una prestigiosa carrera
política y militar hasta alcanzar el grado de General de Brigada en 1854. Desde
entonces y hasta 1856 ocupa diversos cargos militares al frente de distintas
guarniciones.
Ese mismo año
contrajo matrimonio y optó por la actividad económica privada y la más
tranquila vida familiar. Poco duraría este breve retiro; en 1858 se suma a un
grupo de líderes liberales que conspiraban para derrocar al presidente Julián
Castro, abierto partidario de los conservadores. Descubierto el complot son
perseguidos y sus máximos dirigentes se ven obligados a abandonar el país.
Zamora se refugia en Curazao.
HÉROE DE LA GUERRA FEDERAL
En
la ciudad de Coro, el 20 de febrero de 1859 comenzaba el conflicto bélico que
luego se conocerá como La Guerra Federal, misma que marcará –sin duda– el momento
cumbre de la carrera política y militar de Ezequiel Zamora. Al frente de la
revolución se encuentra el general Juan Crisóstomo Falcón, importante líder
federal del occidente del país y cuñado de Zamora.
El
General del Pueblo Soberano, desembarcó en La Vela de Coro el 23 de marzo de
ese mismo año, y desde entonces, como jefe de las fuerzas revolucionarias del
occidente, condujo a los ejércitos insurgentes a una cadena de triunfos que le
permitieron proclamar diversos estados federales. El 10 de diciembre de 1859
pone en evidencia su inteligencia militar al consolidar el triunfo en la
importante Batalla de Santa Inés, que lo consagró como un excelso general y
estratega militar.
La
firmeza de su ideario y postulado revolucionario, fundados en la eliminación de
los godos y en el reparto de la tierra, sus probadas condiciones de líder
militar y el enorme prestigio y simpatía de que gozaba entre los pobres,
convirtieron a Zamora en una figura sumamente peligrosa para el futuro y la
estabilidad de las oligarquías de todo cuño. No debe, por tanto,
sorprendernos el balazo que le quitó la vida el 10 de enero de 1860, a las
puertas de San Carlos, cuando preparaba el ataque a esa ciudad. Aquel disparo
no sólo acabó con la vida de un insigne general, sino que también eclipsó al
más grande luchador social del siglo XIX venezolano, al líder de los pobres
que sepultaría el poder de la oligarquía.
Ese mismo
balazo marchitó las esperanzas de las mayorías populares en aquella
revolución, que terminó traicionada en 1863 en un pacto entre oligarquías, que
mantuvo la misma injusticia y desigualdad anteriores a la guerra.”
Hasta aquí lo que escribió, nuestro amigo Pedro
Calzadilla. Ahora la segunda parte que yo la he titulado con una pregunta, la
cual responderé argumentada:
¿Por qué Celebrar el
Bicentenario de Ezequiel Zamora?
En primer término quiero hacerles saber
que desde hace muchos años, mucho antes de la Rebelión de Febrero de 1992, en
Venezuela se fue conformando un movimiento intelectual de Historiadores,
Cronistas, Investigadores Sociales y profesionales de diversas disciplinas,
empeñados en rescatar la verdadera esencia patriótica, libertaria, popular e
insurgente de nuestra historia nacional, regional y local, vinculándola -obviamente-
con la de nuestra América y el mundo. Ese movimiento insurgente poco a poco fue
creciendo y con la llegada de Revolución Bolivariana se potenció y en el
presente estamos fortalecidos creciendo exponencialmente por toda la República
trabajando arduamente por hacer encontrar, estudiar y divulgar la historia del
pueblo que había estado opacada por la élite que comandó los destinos de la
Patria durante muchos años.
Así pues que andamos en la tarea de hacer
aflorar las verdades y también las causas de las mentiras que nos contaban. Es
algo así como aquello que en alguna oportunidad expresó el filósofo
Aristóteles, reconocido como uno de los clásicos de la filosofía antigua
griega, decía él: “No basta decir solamente la verdad, más conviene mostrar la causa de
la falsedad.” y por su parte el Escritor, orador y político romano
Marco Tulio Cicerón, aseveró que: “La verdad se corrompe tanto con la mentira
como con el silencio.”
Y como para que la cosa nos resulte
todavía más certera, ayer nada más se divulgaba por centenares de sitios
digitales y las muy conocidas redes sociales, las ridículas declaraciones del
Secretario General del partido político con la segunda mayor edad en este país,
ese personaje quien estuvo en la Presidencia de la Junta Directiva de la
Asamblea Nacional. Al ciudadano Henry Ramos, se le ocurrió inventar una
retahíla de improperios contra Ezequiel Zamora, dice él que basándose en las
supuestas afirmaciones que hace el historiador guariqueño, Adolfo Rodríguez, -amigo
nuestro por cierto- quien supuestamente
escribió en el contenido del libro “Ezequiel
Zamora”, ganador de un premio nacional y publicado en 1977, por el
Ministerio de Educación del Gobierno de Carlos Andrés Pérez…. Yo no voy a
argumentar sobre las divagaciones totalmente falsas e inexactas que hace Henry
Ramos, es más puedo asegurar aquí, públicamente, sin ningún temor a
equivocarme, que ese personaje no leyó ni siquiera la carátula del Libro de
Adolfo Rodríguez sobre Ezequiel Zamora... y si alguien me refutará con alguna
fotografía donde aparezca ese señor con el libro en la mano, entonces cambio la
afirmación y les digo que el tipo está totalmente perturbado de la mente, no
recuerda nada y lo confunde todo, es decir, está loco de remate…
Recomiendo que busquen en los sitios
digitales un escrito que, al respecto, ayer hizo el distinguido intelectual
José Santz Roz, donde con precisiones vapulea las estupideces del Secretario
General de Acción Democrática.
Nosotros celebramos este Bicentenario de
Ezequiel Zamora porque tenemos la responsabilidad histórica de visibilizar ante
nuestra presente generación y proyectar hacia las futuras, las verdades y la esencia
de nuestro devenir histórico – social y cultural, que se convierte en Memoria y
Patrimonio de nuestro pueblo. Tenemos la obligación de hacer bajar de los
carruajes mantuanos a la mentira que nos contaron y enfrentarla con la verdad
histórica, insurgente y popular. No aquella historia de metodología cosmética y
tergiversadora, la que ocultaba a los parias de la tierra. La historia que
asumimos debe tener esencia patriótica y compromiso militante con las grandes
mayorías que fueron mantenidas en la oscurana mediante el opaco tapaojos de la
demagogia, el sometimiento y la explotación social.
Celebramos este Bicentenario del Natalicio
de Ezequiel Zamora, en palabras de Florencio Porras:
“…para seguir dando a conocer esa
época, para seguir dando a conocer a Zamora, empeñados en darle al pueblo las
herramientas para que comprenda la significación de este presente cargado de
ilusiones, que comprenda que los cambios de hoy son la continuación de los
sueños de ayer, que comprenda el por qué de nuestro orgullo por ser venezolanos”
Suficientes evidencias documentales
existen para demostrar que Zamora no fue ningún bandido, cuatrero o delincuente
como pretenden mostrarlo los personeros de la oligarquía venezolana, permítanme
unas breves citas del extraordinario trabajo bibliográfico de Laureano
Villanueva, cojedeño de nacimiento, (quien por cierto para el año 1868 fundó el
periódico El Constitucional, aquí en San Fernando de Apure) publicado por la
Alcaldía del Municipio Libertador, cuando fue Alcalde Freddy Bernal. Dice
Villanueva, en su Libro “Vida del Valiente Ciudadano Ezequiel Zamora” (1898),
sobre la honorabilidad de Zamora lo siguiente:
“Sin pérdida de tiempo llamólos Zamora
a todos, no para acaudillarlos como jefe de malhechores, sino para
disciplinarlos en las filas de la Revolución Popular, y convertirlos de
bandidos en soldados, y soldados en hombres útiles. Pues lejos de ser Zamora
caudillo de criminales, como pintaron el gobierno, los curiales, y los
periodistas oligarcas, caracterizase dignamente en nuestra historia militar,
como un valiente fanático por su partido, que buscaba el derrumbamiento de la
oligarquía, para que los destinos públicos, los honores, las riquezas y las
responsabilidades y merecimientos en el servicio de la Patria, se distribuyesen
entre todos los ciudadanos, pero conduciéndose siempre como hombre honrado y de
esos principios morales” (p.113).
Entonces
estimados amigos, allí tenemos ese retrato verbal sobre Zamora, y si en todo
caso hubiese sido lo contrario a lo que he citado, ¿Cómo es que los restos de
Zamora fueron llevados al Panteón Nacional en el año 1872?
Zamora fue y es todavía pueblo en esencia,
vuelvo con palabras de Villanueva:
“Seguíanle las multitudes como a un
libertador. Muchos de sus oficiales eran agricultores, acostumbrados a la vida
sencilla y honesta de los hombres de campo, esforzados montañeses, que le
acompañaban , fanatizados con las ideas nuevas y que llegaron a amarle con
frenesí. Eran ellos quienes le enseñaban caminos secretos en los bosques, y
pasos difíciles en los torrentes; quienes le ocultaban en lo más espeso de los
montes, cuando tenía que huir con solo Dos o Tres compañeros; y le daban que
comer y le avisaban los movimientos de los enemigos.”
(p. 113)
Agrega el autor un párrafo donde destaca
el papel de las mujeres y su vinculación con Zamora en aquel memorable tiempo:
“Las mujeres, sensibles en todo el
mundo a las grandes pasiones populares; atraídas a los peligros de aquella
época, por la suerte de sus hijos y maridos, salían voluntariamente de las
selvas y atravesaban grandes distancia para llevar a Zamora bastimentos y
pertrechos.”
En definitiva Compatriotas, y con esto
voy concluyendo, aquella frase “Tierra y Hombres Libres, Horror a la
Oligarquía”, no fue una mera palabrería discursiva, fue, repito,
esencia de pueblo que se reflejó en el ideario y praxis zamorana, por lo cual “los
negros esclavos se le incorporaban con espontaneidad, armados de tercerolas,
fusiles y carabinas.”, fue
por eso que a Zamora: “Le sobraban correos y espías. Y es un hecho
histórico que los pueblos no entran nunca en aventuras criminales” (p.113)
No
hay duda que “El valiente ciudadano, General Ezequiel Zamora, encarna la conciencia
igualitaria y niveladora del pueblo venezolano, alzado contra los últimos
privilegios oligárquicos y dispuesto a cumplir de modo radical aquellas
consignas sociales que se pretirieron y retardaron desde la independencia.”(M.P.S.)
¡Viva
Ezequiel Zamora, Viva Venezuela, Viva El Apure Infinito…!
He Concluido, Muchas gracias.
Licdo.
Oscar Adolfo Alvarado. Vice – Presidente del Consejo Legislativo del Estado
Apure. Coordinador Estadal de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio. Presidente
de la Sociedad Bolivariana del Municipio Biruaca. Coordinador General de la
Comisión Regional para la Divulgación Histórica.
viernes, 13 de enero de 2017
LOS CONSEJOS DE DON QUIJOTE.
Desiderátum Apureño.
Oscar Adolfo Alvarado.
A poco de
concluir el 2016, en ese intercambio diverso que se produce a través del WhatsApp, recibí del fraternal amigo
Francisco Javier Loreto un video donde se le hacía homenaje a los Cuatrocientos
años de la publicación del “Don Quijote
de la Mancha”, obra tragicómica, singular y representativa de la literatura
universal. El video consiste en la lectura que se hace del Capítulo 42, Titulado:
“De los Consejos que dio Don Quijote a
Sancho Panza antes que fuese a Gobernar la Insula, con otras cosas bien
consideradas.”
Pues bien,
para quienes primeramente leímos fragmentos de esa magistral obra por
obligación académica en los estudios de media diversificada y más tarde (ya por
interés literario) pudimos completar la lectura de tan voluminoso contenido,
realmente fue grato traer a la memoria cosas que, de verdad, ya no recordábamos,
aún cuando en los primeros años de la Revolución Bolivariana participámos en la
distribución masiva de 5 Millones de un tomo con la versión adaptada del Don
Quijote.
Ahora para los
jóvenes que aún no han leído la obra vale identificar que Don Quijote, o el
caballero de la triste figura, como suele llamarsele también, era el principal
personaje caracterizado por un flacuchento hombre alocado cuya manía fue la de
ser Caballero Andante y por tanto, sus alucinaciones hacían que por donde
quiera miraba un enemigo, su cabalgadura era un famélico caballo de nombre
Rocinante, soñaba con su mujer adorada: Dulcinea Toboso; mientras que Sancho
Panza fue un campesino bastante pequeño, recordete, tosco y ambicioso, quien fuese
(montando en un borrico) de acompañante de Don Quijote, haciendo las veces de Escudero,
con aspiraciones de ser Gobernador de una Ínsula. Así pues que con esas cartacerísticas
pueden imaginarse -los que no lo han leído- la muy particular imagen de los Dos
personajes cabalgando juntos.
Obviamente lo
dejamos allí para que los inquietos busquen el texto completo y disfruten de su
muy denso y largo contenido pero provechosa lectura, porque voy solamente a
citar textualmente algunos de los consejos de Don Quijote a Sancho Panza, los
cuales seguramente son muy provechosos en el presente año electoral para muchos
otros “Sancho Panza” quienes andan
por allí de “escuderos” de otros tipos que no se han dado cuenta (o se hacen
los locos) de su triste figura (Política) y andan cual el otro de La Mancha,
como alocados caballeros andantes, con Rocinante incluido… Dice la cita textual
lo siguiente:
“(…) En esto llegó don Quijote
y, sabiendo lo que pasaba y la celeridad con que Sancho se había de partir a su
gobierno, con licencia del duque le tomó por la mano y se fue con él a su
estancia, con intención de aconsejarle cómo se había de haber en su oficio:
—Infinitas gracias doy al cielo, Sancho amigo, de que antes y primero que
yo haya encontrado con alguna buena dicha te haya salido a ti a recebir y a
encontrar la buena ventura. Yo, que en mi buena suerte te tenía librada la paga
de tus servicios, me veo en los principios de aventajarme, y tú, antes de
tiempo, contra la ley del razonable discurso, te vees premiado de tus deseos.
Otros cohechan, importunan, solicitan, madrugan, ruegan, porfían, y no alcanzan
lo que pretenden, y llega otro y, sin saber cómo ni cómo no, se halla con el
cargo y oficio que otros muchos pretendieron; y aquí entra y encaja bien el
decir que hay buena y mala fortuna en las pretensiones. Tú, que para mí sin
duda alguna eres un porro, sin madrugar ni trasnochar y sin hacer diligencia alguna,
con solo el aliento que te ha tocado de la andante caballería, sin más ni más
te vees gobernador de una ínsula, como quien no dice nada. Todo esto digo, ¡oh
Sancho!, para que no atribuyas a tus merecimientos la merced recebida, sino que
des gracias al cielo, que dispone suavemente las cosas, y después las darás a
la grandeza que en sí encierra la profesión de la caballería andante.
Dispuesto, pues, el corazón a creer lo que te he dicho, está, ¡oh hijo!, atento
a este tu Catón, que quiere aconsejarte y ser norte y guía que te encamine y
saque a seguro puerto deste mar proceloso donde vas a engolfarte, que los
oficios y grandes cargos no son otra cosa sino un golfo profundo de
confusiones.
»Primeramente, ¡oh hijo!, has de temer a Dios, porque en el temerle está la
sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada.
»Lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti
mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse. Del conocerte
saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey, que si
esto haces, vendrá a ser feos pies de la rueda de tu locura la consideración de
haber guardado puercos en tu tierra.
»Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir
que vienes de labradores, porque viendo que no te corres, ninguno se pondrá a
correrte, y préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio.
Inumerables son aquellos que de baja estirpe nacidos, han subido a la suma
dignidad pontificia e imperatoria; y desta verdad te pudiera traer tantos
ejemplos, que te cansaran.
»Mira, Sancho: si tomas por medio a la virtud y te precias de hacer hechos
virtuosos, no hay para qué tener envidia a los que padres y agüelos tienen
príncipes y señores, porque la sangre se hereda y la virtud se aquista, y la
virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale.
»Siendo esto así, como lo es, que si acaso viniere a verte cuando estés en
tu ínsula alguno de tus parientes, no le deseches ni le afrentes, antes le has
de acoger, agasajar y regalar, que con esto satisfarás al cielo, que gusta que
nadie se desprecie de lo que él hizo y corresponderás a lo que debes a la
naturaleza bien concertada.
»Si trujeres a tu mujer contigo (porque no es bien que los que asisten a
gobiernos de mucho tiempo estén sin las propias), enséñala, doctrínala y desbástala
de su natural rudeza, porque todo lo que suele adquirir un gobernador discreto
suele perder y derramar una mujer rústica y tonta.
»Si acaso enviudares, cosa que puede suceder, y con el cargo mejorares de
consorte, no la tomes tal que te sirva de anzuelo y de caña de pescar, y del
“no quiero de tu capilla”, porque en verdad te digo que de todo aquello que la
mujer del juez recibiere ha de dar cuenta el marido en la residencia universal,
donde pagará con el cuatro tanto en la muerte las partidas de que no se hubiere
hecho cargo en la vida.
»Nunca te guíes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida con los
ignorantes que presumen de agudos.
»Hallen en ti más compasión las lágrimas del pobre, pero no más justicia
que las informaciones del rico.
»Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico como
por entre los sollozos e importunidades del pobre.
»Cuando pudiere y debiere tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor
de la ley al delincuente, que no es mejor la fama del juez riguroso que la del
compasivo.
»Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva,
sino con el de la misericordia.
»Cuando te sucediere juzgar algún pleito de algún tu enemigo, aparta las
mientes de tu injuria y ponlas en la verdad del caso.
»No te ciegue la pasión propia en la causa ajena, que los yerros que en
ella hicieres las más veces serán sin remedio, y si le tuvieren, será a costa
de tu crédito, y aun de tu hacienda.
»Si alguna mujer hermosa viniere a pedirte justicia, quita los ojos de sus
lágrimas y tus oídos de sus gemidos, y considera de espacio la sustancia de lo
que pide, si no quieres que se anegue tu razón en su llanto y tu bondad en sus
suspiros.
»Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta
al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones.
»Al culpado que cayere debajo de tu juridición considérale hombre miserable,
sujeto a las condiciones de la depravada naturaleza nuestra, y en todo cuanto
fuere de tu parte, sin hacer agravio a la contraria, muéstratele piadoso y
clemente, porque aunque los atributos de Dios todos son iguales, más
resplandece y campea a nuestro ver el de la misericordia que el de la justicia.
»Si estos preceptos y estas reglas sigues, Sancho, serán luengos tus días,
tu fama será eterna, tus premios colmados, tu felicidad indecible, casarás tus
hijos como quisieres, títulos tendrán ellos y tus nietos, vivirás en paz y
beneplácito de las gentes, y en los últimos pasos de la vida te alcanzará el de
la muerte en vejez suave y madura, y cerrarán tus ojos las tiernas y delicadas
manos de tus terceros netezuelos. Esto que hasta aquí te he dicho son
documentos que han de adornar tu alma; escucha ahora los que han de servir para
adorno del cuerpo."
He allí pues
un interesante contenido que sin duda deja las ganas de comentar mucho al
respecto, pero mejor es buscar el texto completo y disfrutarlo, luego
compartirlo para el análisis. Esa es nuestra intención junto con la de promover
la lectura también, lo cual invita a la reflexión sobre hechos presentes en la
contemporaneidad nuestra-venezolana. Leánlo y cada cual realice su propia
apreciación.
Santa Rosa, Biruaca, 12/01/2017 desideratum_apure@yahoo.com
martes, 20 de diciembre de 2016
EXTRANJEROS MALAGRADECIDOS...
Desiderátum Apureño.
Por: Oscar Adolfo Alvarado.
Los que son mis contemporáneos y los que me anteceden
generacionalmente si llegásemos a comparar nuestros modos de vida con
las actuales generaciones podríamos asegurar, sin equivocación ninguna,
que las condiciones en las cuales fuimos criados y educados en el llano
apureño, fueron de una época con bastante limitaciones, así como de poco
acceso a bienes y servicios, cosa muy distinta a la actualidad. Sin
embargo, aquel tiempo fue muy pródigo en la trasmisión de valores
humanos por parte de nuestros mayores hacía nosotros, en consecuencia
aprendimos desde muy pequeños a darle significado y validación al
agradecimiento, como práctica de una virtud humana dentro de nuestro
comportamiento cotidiano.
Resulta pues que al obtener del otro un favor, beneficio, socorro,
amparo, protección o defensa, entendíamos de inmediato que la deuda de
gratitud estaba adquirida para con él o los benefactores. Aquello para
nosotros era y es como si a partir de entonces suscribiéramos en nuestra
memoria una especie de documento inexistente pero de enorme estimación e
imborrable, en cuyo contenido estaba el compromiso imperecedero de
retribuir los auxilios con nuestras acciones a otros en el futuro.
Precisamente nuestros viejos cada día hacían hincapié recalcando los
aspectos valorativos de las virtudes que debían acompañar las acciones
del quehacer diario. En este sentido entonces, me atrevo a aseverar que
la sociedad actual de nuestro país, más que una crisis económica, padece
una crisis de valores, que consecuencialmente deriva en la anterior.
Esta afirmación por supuesto encontrará detractores en quienes han sido
formados bajo el criterio de: “resuelve lo tuyo y lo demás no importa”;
es entonces por lo cual quiero destacar el comportamiento actual de un
importante número de extranjeros, particularmente de origen árabe, chino
y colombiano quienes llegados en precarias condiciones a Venezuela, se
llegaron al Apure y allí fueron tratados como coterráneos nuestros, se
les permitió convivir y trabajar entre nosotros, levantaron fortuna y
ahora pretenden tratarnos como sabandijas.
He recibido muchos comentarios de las habladurías de este tipo de
personas, particularmente de los que tienen establecimientos
comerciales, desprestigiando el gentilicio llanero y venezolano,
insultando y degradando con la palabra la llaneridad y la venezolanidad.
Se olvidan ellos que llegaron casi desnudos a estas tierras y fue la
abundancia y la solidaridad llanera y venezolana la que posibilitó su
actual estado de riquezas personales, puesto que sólo su trabajo y
esfuerzo propio no fue la determinante para lograrlo, pues de haber sido
así entonces debemos preguntarles: ¿Y porque no se quedaron a trabajar,
producir y enriquecerse en su propio país?
Podrán todos ellos darnos cualquier respuesta argumentativa a su
favor, pero ninguna tendrá la justificación para negar que se vinieron a
Venezuela porque estaban entre sufrimientos, carencias y privaciones en
su tierra natal y se vinieron a la tierra del abundante petróleo
buscando mejorar su vida. Nadie quien viva en excelentes condiciones y
pretenda estabilizar su existencia humana se va a salir de su casa para
irse a casas ajenas, pasando penurias, por simplemente andar buscando
aventuras. Eso se lo harán creer solamente a un idiota.
Obviamente que para no dejar dudas debo declarar mi rechazo al
chauvinismo y la xenofobia, además apuntar que este comportamiento
malagradecido no es imputable a todos los extranjeros, porque aquí hay
muchas personas y familias enteras de origen foráneo a quienes
reconocemos como virtuosos ciudadanos y defensores férreos de la
venezolanidad, tal cual como si toda su existencia fuese originaria de
estas tierras. Con ellos, entre los cuales tenemos muy estimados amigos,
compartimos la alegría cuando logramos los éxitos y también la tristeza
o el dolor cuando la desgracia o el fracaso nos golpea.
En consecuencia, con nuestro trabajo de opinión lo que pretendemos
es llamar la atención sobre esta actitud de muchos comerciantes
extranjeros en Apure hoy día, quienes casi cada 24 horas le suben el
precio a los productos justificándose en que el Dólar subió, sin
embargo, cuando el dólar bajó no le bajaron el precio a lo que habían
aumentado. Entonces cuando el cliente demandante del producto reclama el
exagerado precio aumentado con porcentajes siderales, recibe por
respuesta un insulto contra todo lo que significa el Apure y Venezuela.
Convoco entonces a la defensa de nuestro gentilicio, a darle
respuestas contundentes a quienes pretenden tratarnos como perros
callejeros dentro de nuestra propia casa y para ello pongo estos
argumentos: En el caso de los árabes, de cualquier nacionalidad, si es
verdad que en sus tierras de origen se vive mejor y están más
desarrollados hoy día, bueno que esperan para regresarse a vivir felices
entre bombas y balas, además de la caterva de locos suicidas que viven
implosionandose para ir a conocer que ¡Alá es grande! En el caso de los
Chinos, groseros por demás, que se regresen a tan lejana distancia a
compartir su alto desarrollo industrial pero con tan estrictas normas,
donde incluso hasta la cantidad de hijos está regulada. Y en el caso de
los vecinos neogranadinos que andan poseídos por el espíritu de
Santander, despotricando de nosotros, debieron quedarse a disfrutar el
más de medio siglo de plomo parejo, acompañado de horripilantes
asesinatos en su país, que apenas ahora parece amainar con el acuerdo de
paz entre las FARC y el gobierno de ese país.
Insisto, no odio ni detesto a ninguna persona porque simplemente sea
originario de otras latitudes ubicadas fuera de los límites fronterizos
de Venezuela, al contrario soy defensor y convencido pleno de la
importancia del intercambio entre las culturas diferentes, pero nuestra
defensa y convencimiento tiene una determinante que regula la actitud
hacia todos ellos, esa es la del respeto y el agradecimiento hacia las
expresiones solidaridad internacionalista que les hemos dado. Si algunos
de ellos no nos respeta y no agradece al gentilicio llanero y
venezolano, entonces les respondemos sin ningún ambages: ¡Váyanse de
nuestra casa…! (Santa Rosa, Biruaca, Estado Apure, 15/12/2016).
⃰Profesor Universitario, Legislador del Estado Apure.
jueves, 1 de diciembre de 2016
“El Fidel que Yo Conocí”...
Por: Oscar Adolfo Alvarado.⃰
Jamás en mi vida pude
observar ni siquiera de lejos al Comandante Fidel Castro en persona, aunque él
visitó varias veces nuestro país Venezuela. Sin embargo, puedo asegurar que lo
conocí siendo yo muy joven, cuando ingresé a los 14 años de edad en la Juventud
Comunista de Venezuela. Lo hice leyendo sus discursos transcritos o sus
artículos de opinión sobre temas de interés universal, o bien mirándolo u
oyéndolo, por televisión o radio, de ese modo entonces llegué a conocerlo y
también a compartir muchas de sus inquietudes a favor de las causas sociales por
las cuales luchan millones de seres humanos, los pobres del mundo. Conociéndolo
asumí como propia la convicción que él expresó el 5 de Diciembre de 1988, al
decir: “Quien no sea capaz de luchar por
otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo.”
Segura y obviamente que así
como yo manifiesto mi admiración por Fidel Castro, otros exteriorizarán su rechazo
y un grupo más reducido, principalmente los desalmados, tal y como los de
Miami, hasta celebran la muerte física del Líder latinoamericano de
nacionalidad cubana. Caso similar sucedió con Hugo Chávez en Venezuela y la
misma gente celebraba en tierras norteamericanas. Pero quienes abrazamos las
luchas populares valoramos en ambos personajes, las importantes e innegables
conquistas por el bienestar e inclusión social de quienes durante mucho tiempo
fueron los parias en sus propias tierras. Sin duda que al ponderar sus éxitos
estamos conscientes que, siendo humanos, también cometieron errores y por ello
acogemos en este momento lo que José Martí señalaba sobre los próceres de
nuestra Independencia, principalmente sobre Simón Bolívar: “Se les deben perdonar sus errores, porque el
bien que hicieron fue más que sus faltas. Los hombres no pueden ser más
perfectos que el Sol. El Sol quema con la misma luz con que calienta. El Sol
tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas, los agradecidos
hablan de la luz.”
Habría que ser muy mezquinos
para negar una realidad que la inmensa mayoría del mundo reconoce sobre los
importantes y significativos avances y logros inauditos conquistados por el
pueblo cubano bajo la dirección y gran liderazgo del Comandante Fidel Castro
Ruz, por solo nombrar Dos flagelos que agobian a casi la totalidad del planeta
y en Cuba son inexistentes, cito el caso de la desnutrición infantil y el
consumo o tráfico de drogas. A ello podemos agregar los avances en materia de
salud, educación y deporte, todos conquistados con resistencia, voluntad,
esfuerzo y tesón propio, por la población de una pequeña isla llena de
dificultades y carencias, causadas por los efectos y bajo el asedio de un
bloqueo criminal que sobrepasa los 50 años de duración. Ese resultado
comprobado y reconocido por la Organización de las Naciones Unidas fue
materializado por la singular y gran cualidad dirigente del Comandante Fidel.
A una enorme distancia del
territorio y pueblo de esa Cuba que nunca he visitado pero que admiro por su
indoblegable ejemplo de resistencia y progreso propio, siento como ellos la
lamentable pérdida de ese gran guía revolucionario, conservo en mis
pensamientos lo que Fidel escribió a la 1:32 am del día de su cumpleaños 89, el
13 de Agosto de 2015, en el artículo titulado: La Realidad y los Sueños, donde
dijo:
“…no dejaremos nunca de luchar por la paz y el bienestar de todos los
seres humanos, con independencia del color de la piel y el país de origen de
cada habitante del planeta, así como por el derecho pleno de todos a poseer o
no una creencia religiosa. (…) La igualdad de todos los ciudadanos a la
salud, la educación, el trabajo, la alimentación, la seguridad, la cultura, la
ciencia, y al bienestar, es decir, los mismos derechos que proclamamos cuando
iniciamos nuestra lucha más los que emanen de nuestros sueños de justicia e
igualdad para los habitantes de nuestro mundo, es lo que deseo a todos; los que
por comulgar en todo o en parte con las mismas ideas, o muy superiores pero en
la misma dirección, les doy las gracias, queridos compatriotas.”
jueves, 17 de noviembre de 2016
“Las palabras de Gallegos 68 Años después”...
Desiderátum Apureño.
Por: Oscar Adolfo Alvarado.
Para muchos ciudadanos existe el concepto, o la creencia más bien,
que la historia de la humanidad es una especie de noria gigantesca cuyo
perenne girar va mostrando eventos o hechos que se repiten tercamente
una y otra vez, por el dictamen del arcano del tiempo. Otros la
consideran la consecuencia de eventualidades o sucesos fortuitos,
imprevistos o casuales donde ningún mortal puede incidir para modificar
su curso y mucho menos decidir el sendero por donde ella debe hacer
transitar la existencia humana; sin embargo, para quienes la asumimos
como ciencia, la historia es una hechura exclusivamente humana que nos
muestra y permite estudiar y comprender profundamente el pasado, permite
entender el presente y posibilita tomar decisiones con miras al
porvenir. Es por tanto, que los apasionados por la historia tratamos de
difundirla en las nuevas generaciones para contribuir con acierto a
ilustrarlas, así ellos mismos pueden utilizar su lumbre para tener
criterios propios sobre los acontecimientos contemporáneos en la
sociedad que forman.
Pues bien, este 24 de Noviembre 2016 se cumplen 68 años del
derrocamiento del Presidente venezolano Rómulo Gallegos, quien había
salido victorioso en las elecciones del 14 de Diciembre de 1947, las
primeras realizadas de forma universal, directa y secreta, con la
participación de hombres y mujeres, letrados y analfabetos, sin
distinciones ni exclusiones de índole social, donde además se eligieron
también Senadores y Diputados. Duró entonces muy poco Rómulo Gallegos en
el mandato presidencial y fue cortísima la experiencia civilista de la
democracia venezolana, asediada por conspiraciones y golpes
militaristas, pues ya venía de varias experiencias negativas, siendo la
del 18 de Octubre de 1945, contra el Presidente Medina Angarita, la más
reciente.
De ese derrocamiento deviene otra larga noche de opresión contra el
pueblo, pues los de los Tres integrantes de la Junta Militar de Gobierno
instalada el 26 de Noviembre de 1948, formada por los Tenientes
Coroneles Carlos Delgado Chalbaud, Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe
Llovera Páez, es Marcos Pérez Jiménez quien pasa a dirigir la Defensa
Militar del país y luego se convertiría en Dictador hasta ser derrocado
el 23 de Enero de 1958.
Los intríngulis del Golpe de 1948 han sido explicados con bastante
descripción en diversos trabajos de investigación, algunos como es obvio
marcando tendencias o tratando de justificar hechos bochornosos, tales
como la conducta zigzagueante y ambivalente de Rómulo Betancourt, al
punto que algunos llegan a decir con sobradas razones que: “Los
militares del 45 que cohabitaron con los civiles en el derrocamiento de
Isaías Medina Angarita. Ahora- arrebataban el Poder democrático al
primer Venezolano electo, por votación, directa, universal y secreta.”
Sin embargo, es el propio Rómulo Gallegos quien mejor ilustra los
hechos, en el mensaje al pueblo venezolano luego de ser derrocado. Entre
muchas palabras dice lo siguiente:
“…
al dejar el territorio de la Patria no quiero dirigirme al pueblo en
formas altisonantes de alocuciones para pedirles sacrificios en la
defensa del derecho que se le acaba de arrebatar, sino para invitarlo a
reflexionar sobre el verdadero sentido del acontecimiento que se acaba
de producirse, porque es un dramático momento de su historia, este que
atraviesa Venezuela.” Más adelante explica sus criterios sobre la
conducta de los militares en diatriba con los civiles, para entonces
asegurar: “Paralelo a ese antagonismo entre el poder civil y el poderío
militar que tiene en Venezuela carácter histórico, venía desarrollándose
y acentuándose el que se planteaba entre los tenedores de las fuerzas
económicas más poderosas del país y la política de democratización de la
riqueza y de justa remuneración del trabajo que por medio de créditos
fáciles y baratos, en auxilio del pequeño industrial, del campesino y
del obrero necesitado de vivienda propia, mediante una justa aplicación
de la Ley del Trabajo amparadora de las legítimas reivindicaciones
obreras, iba firmemente adelantado mi Gobierno Constitucional.”
En esas palabras gallegos define como el interés económico de los
grupos se sobreponía al interés colectivo del pueblo, es por tanto que
puntualiza como para no dejar dudas lo siguiente: “Poderosas fuerzas
económicas las del capital venezolano sin sensibilidad social y, acaso
también las del extranjero explotador de la riqueza de nuestro subsuelo
del cual no era dable esperar que aceptase de buen grado las
limitaciones que les hemos impuesto en justa defensa del bienestar
colectivo con el aumento de sus tributaciones al fisco nacional y con la
determinación de no continuar prodigando nuevas concesiones petroleras
que han de ser reservas de la riqueza del porvenir de Venezuela, han
sido ellas- no vacilo en denunciarlas, repito- las que han inflado la
gana tradicional de poderío que alimentaban los autores del golpe
militar hoy victorioso.”
Como podemos notar en esas aseveraciones del propio protagonista
afectado, las circunstancias en la intención de los poderosos para
controlar el poder político en provecho de las minorías tiene sus
particularidades comunes ayer y hoy; veamos las palabras de Gallegos,
militante de aquella Acción Democrática, no del Partido Comunista, decía
él:
“Pero
hoy todavía algo más que Venezuela o Hispanoamérica entera deben saber.
Aquí ha ocurrido un acto más de la tragedia que en nuestra América
viene ya produciendo la democracia. ¿Quién maneja esta máquina de
opresión que ya se ha puesto en marcha sobre nuestro continente? ¿Qué
significa la presencia constatada por personas que me merecen fe
absoluta de un agregado militar de embajada de potencia extranjera en
ajetreos de cooperador y consejero en uno de los cuarteles de Caracas
mientras se estaba desarrollando la insurrección militar contra el
Gobierno Constitucional y de puro legítimo origen popular que yo
presidía?” y casi al concluir su mensaje asevera tácitamente:
“No
ha sido, pues, tal insurrección un accidente de nuestra vida política,
de suyo propicia a las conmociones de este género, sino un síntoma más
sobre la América de nuestra lengua y de nuestro espíritu, de algún
propósito prepotente de impedir que nuestros pueblos afirmen su esencial
característica democrática y desarrollen libremente su riqueza para
obtener su independencia económica, a fin de que no puedan decidir su
propia suerte histórica como pueblos soberanos.”
Hasta aquí dejamos el trabajo, pues ya excedimos el espacio, pero
invitamos a los jóvenes particularmente para que se adentren aunque sea
un poquito en la lectura y el estudio de ese hecho histórico que sin
duda les permitirá dilucidar circunstancias actuales que tienen el mismo
origen y las mismas intenciones. (Santa Rosa, Biruaca, 24/11/2016),
“Jaculatorias Belicistas”...
Desiderátum Apureño.
Por:
Oscar
Adolfo Alvarado.
Según los entendidos
en materia religiosa hay un conjunto de pecados capitales en el catolicismo,
entre tales aparece la ira, que según referencias conceptuales disponibles en
la Web se le describe: “como un
sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enfado.” Agregando además
que: dicho pecado o sentimiento “puede
manifestarse como una negación vehemente de la verdad, tanto hacia los demás y
hacia uno mismo, impaciencia con los procedimientos de la ley y el deseo de
venganza fuera del trabajo del sistema judicial (llevando a hacer justicia por
sus propias manos)”; por otra parte la Ira conduce al “fanatismo en creencias políticas y religiosas, generalmente deseando
hacer mal a otros.” Concluye la reseña expresando que la “definición
moderna también incluiría odio e intolerancia hacia otros por razones como raza
o religión, (…). Las transgresiones derivadas de la ira están entre las más
serias, incluyendo homicidio, asalto, discriminación y en casos extremos,
genocidio.”
Entonces tenemos que la ira es para un
religioso un pecado capital, algo muy serio dirían nuestros abuelos; otros casi
lo califican como pecado imperdonable, aunque por otro lado algunos aseguran que
con una manifestación de arrepentimiento se puede perdonar hasta el genocidio
de Hitler y con tal acción ya el mundano pasa a transformarse en un siervo con
boleto ganado hacia la vida eterna en el huerto del Edén, que según dicen es
muy acogedor. Sin embargo, como en las agrupaciones religiosas existe la
jerarquía tenemos por entendido que los dirigentes de mayor grado, experiencia
y conocimiento están llamados a ser ejemplo para los cófrades principiantes,
novicios o más bisoños dentro la respectiva hermandad.
En el caso de la hermandad católica de
Venezuela hace ya bastante tiempo que parte de su jerarquía parecieran estar
poseídos por la ira y en consecuencia su comportamiento se ha traducido en el
concepto que Dante decía sobre tal
conducta: «amor por la justicia pervertido a venganza y resentimiento». Eso
precisamente es lo que denotamos en las declaraciones del director del
Departamento de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal de
Venezuela, el clérigo Pedro Pablo Aguilar, quien en un tono casi que anhelante
señaló la posibilidad de una guerra civil en Venezuela si la mesa de diálogo no
avanza.
En particular no veríamos ningún problema
en que cualquier venezolano, sea creyente o escéptico, advierta sobre la
posibilidad de una confrontación fratricida en nuestra sociedad, eso lo hemos
dicho en muchas oportunidades y no constituye pecado para los religiosos, ni
delito para los incrédulos, pero resulta que si bien la palabra expresada
compromete a quien la pronuncia, la situación se torna más compleja con se
“aliña” con tonos y contextos valorativos que se materializan en opiniones
acusatorias, inquisidoras y tendenciosas, tal y como lo señaló el abate de
marras. Se denotaba en él que estaba muy molesto, iracundo y casi que con la
palabra aquella que termina en “…chera”, con la cual Capriles Radonsky llamó a
la gente a la calle hace cierto tiempo, generando consecuencias mortales.
Esta situación obviamente crea
preocupación en quienes andamos en la senda de promover la Paz y la concordia
entre los venezolanos, pues estamos conscientes que aquí hay espacios para
todos y que ninguno de nosotros puede presuponer que los demás terrícolas deben
pensar y actuar exactamente igual a nuestras ideas y conductas; eso es
absolutamente ridículo y solo aceptable para los obtusos y pánfilos. Así como
tampoco creemos que los católicos ante la actual situación del país pretendan
interpretar literalmente el Deuteronomio 20.16–17: “en las ciudades de los pueblos que el Señor tu Dios te da como
herencia, no dejarás nada con vida. 17 Exterminarás del todo a hititas,
amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos, tal como el Señor tu Dios te
lo ha mandado.” y como consecuencia llevarían tal mandato bíblico a la
realidad del inmediato futuro contra los “chaveseos, revolucionaseos,
comunisteos” o más genéricamente “compatrioteos”.
Es por tanto entonces que, con el respeto
y aprecio que tenemos hacia quienes tienen sus creencias católicas, sean
practicantes o no, recomendamos que se hagan una lectura de la encíclica papal
“Pacem
in terris (Paz en la Tierra) que es la última de las Ocho redactadas
por Juan
XXIII, publicada el 11 de abril de1963,” la cual “era una especie de llamamiento del sumo pontífice a todos los seres
humanos y todas las naciones para luchar juntos en la consecución de la paz en
medio del clima hostil generado por la Guerra Fría.” Su contenido de unas
30 páginas resulta muy interesante para el debate de las ideas en la realidad
actual nuestro venezolana, quizá la comentaré completa en otro trabajo, pero
insisto en la recomendación de su lectura por parte de los católicos,
salvaguardando –claro está- los contextos de tiempo y espacio, pues aunque no
soy seguidor de religión alguna, asumo hoy las palabras que Nikita Kruschev,
primer ministro de la Unión Soviética de aquel momento histórico, quien declaró
en una entrevista sobre la publicación de esa Encíclica: “Nosotros los comunistas no aceptamos ninguna concepción religiosa. Pero
al mismo tiempo somos de los que creen que es necesario que se unan todas las
fuerzas para salvaguardar la paz.”
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